Santuario de La Candelaria de Copiapó celebró virtualmente la tradicional procesión de las Candelas y Vigilia

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Completamente virtual fue la bendición de las Candelas, la noche del 1 de febrero, en el Santuario de La Candelaria de Copiapó, bendición que da paso a la vigilia, en espera del día propio de la fiesta.

La celebración fue presidida por Mons. Ricardo Morales, y comenzó con el templo prácticamente a oscuras, hasta el encendido del cirio pascual, signo de la luz de Cristo. En su reflexión, el obispo dijo que “a pesar de las dificultades, la luz que nos regala el Señor permanece encendida”. Habló de lo complejos que han sido los últimos meses, “sin embargo, desde la fe sabemos que no estamos solos, Jesús está con nosotros, nos invita a encender esa luz de esperanza”. Por último, invitó a poner “a los pies de la Virgen todo aquello que nos acongoja y entristece, que nos preocupa, así no dejaremos de tener encendida esta luz en nuestras manos”.

La tradicional Procesión de Las Candelas finalizó a medianoche, con el saludo a la Virgen en el día de la Fiesta. La transmisión presentó videos con los saludos de los jefes de las Asociaciones de Bailes y del Jefe General.

Compasión con uno mismo y con los demás
Más temprano, al celebrar la misa, el obispo comentó el evangelio del hombre poseído. Dijo que, en muchas situaciones de la vida, recibimos el perdón del Señor, pero no nos perdonarnos nosotros mismos. “No andemos en medio de los sepulcros, hiriéndonos una y otra vez, al demonio le gusta vernos así, por eso nos aísla. Lo peor que podemos hacer es aislarnos, nos privamos de la gracia de Dios que quiere revelarse en su iglesia” y agregó que “el demonio quiere que permanezcamos siempre sintiéndonos lo peor del mundo. Pero el Señor lo que viene a hacer es a liberarnos, a darnos la alegría de la salvación”.

Invitó a ser compasivo con uno mismo, y con el otro, “con tu hermano, en tu familia, con los tuyos. Esa misión es mucho más importante y más difícil que la que uno puede hacer en la calle; en tu casa es donde tienes que vivir el perdón”.

El Estado debe garantizar el bien común
En su catequesis sobre la Fratelli Tutti, el Obispo llamó a trabajar por el bien común. “Lo más elevado de la persona es perseguir el bien de los demás como si fuese el propio. En nuestra patria a veces se persiguen bienes particulares, se depreda la naturaleza sin ningún control, destruyendo bienes que no son propiedad de unos pocos sino de todos, por ejemplo, el agua”. Dijo que “el Estado debe garantizar la cohesión, la unidad y la organización de la sociedad civil de modo que se pueda lograr el bien común, porque la persona, la familia, no puede alcanzar por sí mismo su pleno desarrollo, de ahí deriva la necesidad de las instituciones políticas, cuyo fin es hacer accesible a las personas los bienes materiales, culturales, morales y espirituales, para gozar de una vida auténticamente humana”. Invitó a participar en las elecciones: “El ejercicio del voto es el del bien común, porque elegir autoridades es precisamente buscar el bien común entre todos”.

Fuente: Comunicaciones Copiapó