Daños causados por la lluvia en las producciones frutícolas de Aconcagua con incalculables

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Presidente de la Asociación de Agricultores de Los Andes, Víctor Catán, sostuvo que las producciones de uva de mesa y duraznos son los más afectados.

El presidente de la Asociación de Agricultores de Los Andes y del Programa Estratégico Regional (PER) Fruticultura Sustentable de la Región de Valparaíso, Víctor Catán Dabique (Ver foto ampliada) aseguró a Los Andes Online que las pérdidas en el sector a causa de las precipitaciones registradas el fin de semana pasado son incalculables, especialmente para los pequeños productores.

Catán dijo que caída de 40 o 50 milímetros de agua en enero es bastante inusual, “es algo para lo que no estamos preparados, sobre todo porque la fruta de nuestra zona de Aconcagua es de clima mediterráneo, seco y por eso los daños en la fruta  van desde pudriciones, enfermedades fungosas producidas principalmente por hongos; y daños mecánicos, como son manchas por el agua, daños por el granizo y hasta la caída de parrones”.

El directivo afirmó que la magnitud de los daños todavía están en evaluación, “ pues no sabemos el alcance y cuánto se va a poder cosechar. En otros se está evaluando hacer aplicaciones para prevenir hongos y no sigan creciendo las enfermedades fungosas, y en otros cultivos, como carozos y duraznos conserveros, lo que se está programando es recoger y cosechar esa fruta antes que empiece a presentar más daños de lo que hoy tienen”, añadió.

Sostuvo que esta es una situación muy compleja detallando que a  modo de  referencia este lunes debieron haber estado todos los packing y cosechas funcionando, “pero no hay ninguno en esa condición. Creemos que esta semana va a ser muy floja, en el mejor de los casos estarían partiendo algunos de ellos a fines de la semana y en otros lisa y llanamente las variedades que estaban próxima a cosecharse o ya se estaban cosechando se va a dar por cerrada la temporada”.

Comentó que si bien la gente de meteorología anunció que venía este sistema frontal, “pero la verdad es que nadie pudo creer que iba a ser de esta magnitud. En lo que tengo conciencia, recuerdo, jamás había visto algo así en esta fecha. Hablábamos con mi gente en la oficina y esta lluvia es para julio o agosto, pero no para fines de enero, no tiene parámetros, son totalmente inesperada y  no es inusual que pase esto, hemos tenido otros años y sobre todo los sectores más cercanos a la cordillera donde se producen algunos eventos, pero son de otra magnitud, 5 -10 milímetros, pero en ningún caso 40-50 milímetros”.

Enfatizó que los más afectados es  la pequeña agricultura familiar campesina que tiene una o dos variedades de uva y no tiene como diluir este desastre, “o aquellos que se dedican a los cultivos como las hortalizas, los tomates, sandias, pero la verdad es que los daños reales los vamos a terminar viendo de aquí a fines de la semana”.

“El costo social que esto trae también es doloroso, porque aquí hay mucha gente que vive del trabajo de temporada y junta sus recursos para el resto del año, por lo tanto esto también va repercutir en la contratación de la mano de obra”, advirtió el presidente de los agricultores andinos.

Catán dijo que espera que los bancos no les cierren las puertas a los agricultores para que puedan seguir produciendo, “ ya que la agricultura es el motor del desarrollo rural, espero que no se vea afectado, siga potente y entregando los beneficios a la comunidad como lo ha hecho en los últimos treinta años, sobre todo en este valle que es pionero de la fruticultura”.

Sostuvo que en el caso de Aconcagua las producciones de uva de mesa y duraznos son las más afectadas, “ o obstante que hay otros cultivos como alfalfa que pueden verse afectado los cortes y quedar los suelos húmedos, pero no son tan problemáticas que pudieran traer consecuencias graves como con las frutas”.

“Hay incertidumbre si vamos a tener que convivir con este tipo de eventos en época estival o solamente fue una cosa puntual. Escuchaba  a un meteorólogo que el alto ciclón del Pacífico se había movido una parte hacia el norte y el otro hacia el sur, y había quedado un corredor por donde pasó este evento que le llaman Río Atmosférico y la verdad es que así fue”, mencionó Víctor Catán.

Elaborando informes ayuda

El dirigente afirmó que “aquí nos mojamos todos por parejo, pero lógicamente hay gente que tiene mayores posibilidades a qué recurrir, pero hay otras que tiene una sola variedad de uva que estaba cosechando y ya no tienen nada que hacer, entonces hay que ir a tenderle la mano”.

“Hay que tener súper claro que han sido temporadas muy complejas, en que estamos muy golpeados por una sequía que continúa, el agua que cayó ya pasó, no tenemos  donde embalsarla, ya que fácilmente nos hubiera dado tranquilidad de riego por lo menos para terminar el verano, por lo tanto seguimos con una sequía fuerte, ahora con fruta dañada y, además, que estamos viviendo el tema de la pandemia, que ha traído consecuencias en la disponibilidad de mano de obra, con mucha gente que todos los años viene a trabajar al valle y que no ha llegado, por lo tanto la actividad en sí se ha visto muy afectada”, enfatizó el mandamás de los agricultores.

El dirigente dijo que este sistema frontal deja también importantes lecciones  que van en relación al agua que tuvo una isoterma “muy alta, corrió mucha agua por el río y, lamentablemente, gran parte se perdió. Nuevamente  nos pesa no tener un embalse, algo que nos regule estos grandes flujos”, añadió.

“El cambio climático pareciera que viene y se va a quedar, vamos a seguir teniendo eventos muy concentrados de altas precipitaciones en muy poco tiempo  y eso nos obliga a adaptarnos. En el caso de los parrones, ya hay zonas que se están instalando techos, plásticos y nos va a obligar a adaptar nuestra labores, nuestra infraestructura, a los tiempos que se nos vienen”, señaló.

Catán dijo que necesariamente hay que pensar el valle para los próximos 20 o 30 años, “pero hay que hacerlo ahora. Ya hemos perdido 30 años tratando de pensar, en anuncios de proyectos de embalse, en definir la ubicación, qué tipo de obra de riego ejecutar, pero hasta ahora no hay nada concreto. Sigo insistiendo y creo que algo va a salir, aunque sean proyectos de menor envergadura y de un costo menor, pero lo importante es que salga”, fustigó.

Además, “lo que hace un  embalse no es solamente disponer de agua para la agricultura, sino que también para toda la sociedad, inclusive para el consumo humano”.

Remarcó que un embalse no solamente hay que pensarlo como beneficio para la actividad agrícola, un sector productivo específico o ciertas personas, “sino para toda la comunidad de la que nosotros como agricultura somos parte, porque la gente vive, el mundo rural necesita el agua para su actividad, no solamente para tomarla, sino que para producir alimentos para que la gente pueda comer, tanto en nuestro país como en todo el mundo”.

Fuente: Andes Online