“Plan Marshall” europeo: ¿Un cambio histórico para la UE tras la crisis del Covid-19?

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El martes 21 de julio se vislumbra humo blanco en el Consejo Europeo en Bruselas tras cuatro largos días (y noches) de intensas negociaciones.

Los jefes de Estado y de Gobierno han conseguido aprobar por una parte el plan de recuperación de la economía tras el paso de la pandemia de Covid-19. Son 750.000 millones de euros, repartido entre préstamos y subsidios. Un monto necesario para relanzar la economía europea que no había caído tanto desde la Segunda Guerra Mundial.

Además, se han pactado los nuevos presupuestos de los próximos siete años. En total, se ha aprobado un paquete de 1,8 billones de euros, algo nunca antes visto.

El presidente francés Emmanuel Macron habló de un “cambio histórico”, porque se trata de “la primera vez que Europa moviliza de manera conjunta tales capacidades presupuestarias y tales capacidades de deuda para nuevos proyectos.”

En otros términos, por primera vez en su historia, la Unión Europea emitirá deuda conjunta para conseguir financiación a través de los mercados. El dinero conseguido servirá para repartir el dinero a través de transferencias a los países castigados por la pandemia.

Sin duda, los más beneficiados serán Italia, España y Francia.

¿Qué concesiones se han hecho a cambio de este acuerdo de solidaridad?

El pacto llegado es lo más salómonico posible. Para encajar el puzzle, los países conocidos como frugales han acabado aceptando que habrá una gran partida del fondo de recuperación destinado a subvenciones.

En total, 390.000 millones, aunque esto es un 20% menos que la propuesta inicial.

Pero a cambio, estos países del Norte recibirán compensaciones por su aportación al presupuesto europeo. Además se amplían recortes en partidas clave como la salud, la lucha contra la descarbonización o la investigación. Políticas que han demostrado ser muy importantes durante esta pandemia.

De hecho, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen ha admitido que ha sido doloroso, pero que era necesario hacer concesiones por todas partes.

“El diablo está en los detalles”

“El diablo está en los detalles. Pienso en particular en el rembolso del préstamo colosal. Algunos hablan de crear recursos propios para la UE pero todos los países no estarán de acuerdo con eso”, explica a Radio Francia Internacional el eurodiputado francés del PPE, Arnaud Danjean.

“Otro problema girará en torno al equilibrio entre por un lado una entrada masiva de dinero europeo para contrarrestar la crisis y por otro lado el presupuesto europeo habitual. Éste puede acabar siendo la víctima del plan de reconstrucción. Puede acabar perjudicando fuertemente políticas importantes como la política agrícola común, la política de juventud o Erasmus. No hemos puesto sobre la mesa todas las opciones porque estamos muy aliviados pero tendremos que estar atentos a futuro”, dice.

¿Cual es la siguiente etapa?

Miguel Ángel Benedicto es profesor de relaciones internacionales en la Universidad Europea de Madrid. Según explica, los países más afectados por el coronavirus deben ahora preparar los planes nacionales de reconstrucción y reformas.

“Estos deben ser aceptados por la Comisión Europea para empezar a recibir estas ayudas lo antes posible. El acuerdo conseguido debe también ser ratificado por el Parlamento europeo.”

Fuente: Biobiochile.cl